El perfil de un buen jugador o deportista es lo que le define como una persona que dispone de la capacidad para aprender, mejorar y dominar cada una de sus habilidades para elevar su propio nivel de competencia. Descubre qué es lo que caracteriza a este tipo de atletas y les lleva a destacarse por encima de muchos otros.

¿Cuál es el perfil de un jugador?

Existen diferentes disciplinas deportivas que cuentan con destacados jugadores en las mismas, cada una de ellas requiere ciertas habilidades y destrezas para poder aprovecharlas al máximo. Sin embargo, para catalogar un atleta con buen perfil es necesario tomar en consideración diferentes aspectos.

Por ejemplo, un futbolista puede ser definido como una persona que mantiene un alto nivel de confianza, seguridad y autorrealización; es optimista y busca alcanzar sus propias metas, sin dejar de ser simpático socialmente y con gran espíritu humanitario.

Pero, en general, un buen perfil de jugador implica que debe tratarse de un atleta que se sienta motivado para aprender, mejorar y desarrollar tanto su talento deportivo como personal; aumentando en consecuencia su nivel de competencia, su capacidad física y alcanzando cada día más objetivos.

Perfil de un jugador competitivo

Todo jugador debe dominar sus facultades y destrezas, orientándolas al logro de su desarrollo deportivo y controlando especialmente sus emociones; pero a su vez existen muchos otros factores que son parte del perfil de un buen deportista, tales como los siguientes:

Orientación deportiva

Los deportistas deben mantenerse constantemente en aprendizaje para mejorar su desempeño, implementando en sus rutinas nuevas técnicas y habilidades para estar en competencia consigo mismo y así desarrollar todo su talento deportivo y crecer en su desarrollo personal.

Autonomía emocional

El atleta debe ser proactivo, tomar siempre la iniciativa, mantener un adecuado nivel de autoestima y confianza para superar sus propios conflictos y no permitir que ellos interfieran en su capacidad competitiva.

Es parte de un buen perfil de jugador el control de su estado de ánimo y saber que por encima de cualquier circunstancia está su desempeño deportivo durante cualquier competencia.

Comunicación y sociabilidad

Sin duda, la comunicación y sociabilidad son características necesarias para un buen jugador; pues tendrá que hablar y relacionarse con diferentes personas de forma afable, cooperativa y dentro de un clima de cordialidad a pesar de discrepar, debe aprender a hacerlo con tacto y respeto.

Preparación académica

Un deportista con buen perfil se mantiene informado, preparado y con una constante formación a lo largo de su carrera; se caracteriza por ser amante de la lectura y con mucha inquietud por aprender y desarrollar su autonomía, entre otros factores.

Hábitos de vida saludable

Como parte de su desarrollo físico, preparación emocional y el alcance de una condición física ideal, los buenos jugadores se caracterizan por mantener hábitos alimenticios saludables, evitan el consumo de tabaco, alcohol o drogas y gestionan su tiempo de ocio de manera que favorezca su proyección deportiva.

Apoyo afectivo

El contexto familiar y el entorno social dentro del que se desenvuelve el atleta es prioritario para mantener su equilibrio emocional, evitar las tensiones, conflictos o estrés que repercuten sobre su desempeño deportivo.

Bienestar emocional

Para que un jugador demuestre a plenitud su capacidad deportiva es indispensable que mantenga un adecuado equilibrio y bienestar emocional; ya que una persona en conflicto no genera el rendimiento óptimo que se espera de ella, incluso obstaculiza la labor de otros jugadores.

Todo lo que sucede a su alrededor se refleja sobre el terreno de juego; por ello es vital que maneje adecuadamente su bienestar emocional, para integrarse al equipo y trabajar en conjunto en pro de una meta común; como lo es salir triunfante en cada encuentro deportivo.

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